sábado, 28 de marzo de 2015

VUELO 4U9525 DESTINO DÜSSELDORF




Mal empezamos. ¿Que has hecho Andreas? Como tiene que estar de mal la mente humana para llegar a este tipo de situaciones, que grado de confusión, frustración y sobre todo, que carencia absoluta de empatía puede llegar a desarrollar una persona aparentemente normal para alcanzar esta absurda determinación.

Eso sí, casi puedo visualizar los suspiros de alivio en ciertos sectores. La Lufthansa posiblemente hubiese preferido la opción del atentado integrista, pero bueno la acción aislada de un loco tampoco les deja tan mal. Por otra parte los gobernantes del eje Hispano-Franco-Alemán seguramente se hayan sentido muy aliviados, no teniendo que lidiar con las consecuencias políticas de lo que hubiese representado un atentado a este nivel.

Así que esta semana y coincidiendo con el final de Gran Hermano VIP, toca master de psicosociología aplicada en todas las cadenas y a todas horas, analizando los entresijos de la mente de un supuesto sociópata... cuando la sociedad actual está repleta de sociópatas potenciales, gente frustrada, asustada, capaces a la vez de sentir tanto por alguien y tampoco o nada por los demás.

Nunca me ha gustado demasiado volar soy de formación técnica y esa combinación de parámetros físicos como velocidad, masa, aceleración (gravedad) siempre me han ofrecido mucho respeto.  En sí, los límites del cuerpo humano están bastante bien definidos: aproximadamente 45 km/h de velocidad máxima y 2 metros y 45 centímetros de capacidad de salto vertical. Todo lo que pase de aquí tiene todo el sentido pensar que no ha sido diseñado para ser llevado a cabo por el hombre y que muy posiblemente pueda poner en riesgo su integridad física. Por otra parte mi experiencia en el mundo de la industria me ha demostrado que las personas pueden fallar, que las máquinas pueden fallar y que inevitablemente, las personas que manejan máquinas puede fallar.

Desde la invención de la máquina de vapor hasta nuestros días hemos pretendido obviar estos principios básicos, enfrascándonos en una carrera tecnológica hacia el "más", más rápido, más alto... ¿más seguro?, mirado friamente no se si parece muy seguro ser lanzado dentro de un recipiente de acero y fibra a 800 km/h y 10.000 metros de altura, pero bueno, hemos comprado la idea.

Eso sí, ahora una vez analizada (y completada con algo de imaginación) la secuencia de hechos durante los minutos finales de la tragedia, ahora sí que sí, vamos a instaurar procedimientos y tecnología más que suficiente para evitar que algo así pueda volver a suceder. Ahora es cuando empieza el brainstorming en todos los sectores, vinculados o no a las compañías aéreas: que si se podría anular la separación entre cabina y pasajeros, que si puertas controladas de manera remota desde la torre de control, que si lavabos dentro de la cabina (o botellas de plástico), que si personal polivalente (léase u anueva categoría profesional de piloto-azafato- de vuelo-camarero), etc, etc.

Lo único que tengo claro es que, como de costumbre, el cuñado de algún alto cargo sacará tajada de esto. Vamos, como si los hubiera parido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario